Una casa con gran prestigio y fama desde 1882, ¡si señor! Para comer bien y pasarlo bien. ¡Que corra la voz!
El rey de los mejillones con patatas fritas y de la buena cocina bruselense.
Mientras que Bruselas sigue la moda a toda costa, con restaurantes y otros lugares lounge que compiten por el diseño más moderno, el restaurante Au Vieux Bruxelles ha sabido conservar su identidad.
Y al fin y al cabo es lo que lo distingue de los demás.
El restaurante bordea dos barrios míticos de la capital: el exótico Matongué, y el moderno Saint-Boniface.
Esta situación le da al lugar un cierto anacronismo.
Sin superficialidades, Au Vieux Bruxelles siempre ha recibido excelentes críticas por sus platos típicos bruselenses, su amable personal, su decoración auténtica con muebles antiguos de madera, espejos y cortinas vichy... ¡Casi toda la decoración es de principios del siglo XX!
Sin olvidar la importancia de nuestras míticas patatas fritas frescas y peladas y cortadas a mano en nuestro restaurante. ¡Algo raro hoy en día!
Nuestros clientes pueden ser jóvenes, menos jóvenes, de diferentes estilos... todos se van satisfechos y vuelven contentos. A ahora, para abrirle el apetito, descubra algunos de nuestros sabrosos platos: mejillones preparados de una docena de maneras distintas, fondues de quesos Maredsous, croquetas caseras con gambas grises, selección de morcilla y mermelada de cebolla, carne a la cerveza, costilla de cerdo con salsa picante Tierentijns, albóndigas con salsa de tomate, .... ¡Y mucho más!
« Nuestros precios atraen a los clientes, si vuelven es por la calidad » es lo que se puede leer en la pared de este antiguo restaurante bruselense. |